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Actividad
El arte de fundir campanas, con los viejos y casi únicos procesos de siempre,
ha sido dominado por un reducido número de artesanos.
Abel Portilla ha conseguido importantes
felicitaciones por un trabajo sorprendente, en el que el fundidor compromete
su prestigio tanto fundiendo en sus talleres, como a pie de torre.
Doblegar el metal, controlar el fuego y dominar conocimientos permite, tras
largas horas de estudio y trabajo, obtener por fin la satisfacción del trabajo
bien hecho.
Campanas con personalidad.
Campanas con nombre propio.
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